Hay algo curioso en la comida: el mismo platillo puede saber distinto según con quién lo compartas. No es coincidencia ni exageración, es que comer nunca ha sido solo un acto de nutrirse, sino una forma de estar presente con alguien más.
La mesa como pretexto
Cuántas conversaciones importantes han pasado frente a un plato de comida. Cuántas risas, cuántas noticias, cuántos silencios cómodos que no necesitaban palabras. La comida rara vez es el protagonista real de esos momentos, es el pretexto perfecto para que sucedan.
Por qué buscamos volver a los mismos lugares
No es solo por el sabor. Es porque ese lugar guarda memoria de las personas con las que hemos estado ahí. Un restaurante que se vuelve costumbre termina siendo, sin proponérselo, parte de nuestras propias historias.
El plan siempre es la gente
Al final, lo que hace memorable una comida no es únicamente lo que hay en el plato, sino quién está sentado enfrente. Nosotros solo nos encargamos de que la comida esté a la altura de esa compañía.
La próxima vez que quieras crear un buen recuerdo, empieza por elegir bien la mesa: La Vicenta Miyana, Vallejo o Tezontle.
Reserva tu mesa en nuestro sitio web y síguenos en redes sociales.