La noche empezó tranquila… hasta que llegaron los shots

Hay cosas que uno hace consciente, y otras que pasan “sin querer”.
Probar los 7 Pecados Capitales entra en la segunda categoría.
No estaba en el plan, nadie lo había sugerido, pero alguien dijo “¿y si pedimos los siete?”… y ahí empezó el bonito desastre.

Lo curioso es que estos shots no son los típicos que pides por compromiso o por presión social. Aquí cada uno trae su carácter, su sabor y su personalidad. Y aunque suenen peligrosos, la verdad es que están tan bien hechos que el problema no es probarlos… es decidir cuál repetir.

El recorrido empieza suave (como debería)

Los primeros sorbos engañan.
Son shots que entran fácil: dulces, potentes, coquetones, y con esa sensación de “todo está bajo control”.
Pero mientras avanzas, te das cuenta de que cada pecado tiene su propio estilo: unos te calientan el pecho, otros te suben la sonrisa, otros te aflojan la conversación.

Y ahí es donde entendemos por qué la gente los pide en grupo.
Porque no son shots:
son momentos disfrazados de tragos pequeños.

Y entonces llegamos al shot que sí debería venir con advertencia

No vamos a decir cuál es… porque eso arruina la experiencia (y el chisme).
Pero todos los grupos terminan diciendo lo mismo:
“No manches, este sí pega distinto.”

Ese shot —ese pecado en particular— es el que cambia la vibra de la mesa.
El que hace que alguien confiese algo, que otro saque el celular para grabar, que otro se ría de más, y que todos terminan mirándose con cara de:
“Ok, ahora sí se puso buena la noche.”

No es exageración.
Es la parte que todos recuerdan al día siguiente.

Lo mejor es que no necesitas ser fan de los shots para disfrutarlos

Estos no son los típicos shots que queman, tumban o saben a medicina.
Son tragos pensados para disfrutarse, no para sufrirlos.
Tienen sabor, intención, y un diseño que hace que cada pecado tenga su personalidad clara.

Por eso funcionan tanto en cumpleaños, como en salidas casuales, noches improvisadas o planes que se alargan sin avisar.

Si buscas un plan que empiece normal y termine memorable… este es

Los 7 Pecados Capitales no son un reto.
Son un recorrido.
Y cada quien lo vive diferente.

Pero hay algo que todos comparten:
ese momento exacto en el que se dan cuenta de que pedirlos fue la mejor decisión de la noche.

¿Quieres comprobar cuál es el shot que trae advertencia incluida?

RESERVAR

¿UN GRUPO O EVENTO PRIVADO?

La Vicenta es el restaurante ideal para organizar cualquier tipo de evento privado ¡aquí cualquier pretexto se convierte en fiesta! Tú y tus invitados vivirán una experiencia única, llena de sabor y diversión en un ambiente casual y relajado.